Título resumido: La energía, el nuevo campo de oro de la inteligencia artificial
Los capitalistas de riesgo han realizado apuestas cada vez más grandes en startups de inteligencia artificial, invirtiendo más de medio billón de dólares en el sector durante los últimos cinco años. Sin embargo, actualmente la inversión más inteligente en IA podría estar en el sector energético, según un informe de Sightline Climate.
Los investigadores descubrieron que hasta el 50% de los proyectos de centros de datos anunciados podrían retrasarse, siendo uno de los principales culpables el acceso a la energía eléctrica. De los 190 gigavatios de centros de datos que la empresa está rastreando, solo 5 gigavatios están en construcción. Aproximadamente el 36% de los proyectos vieron sus cronogramas retrasarse en 2025.
Grandes empresas tecnológicas como Google y Meta han dedicado grandes partes de sus balances para desarrollar proyectos solares, eólicos y nucleares. También están apoyando tecnologías emergentes como la batería de 100 horas de Form Energy a través de inversiones directas y trabajando con empresas de servicios públicos para acelerar su adopción.
Se espera que la IA impulse el consumo de energía de los centros de datos hasta en un 175% para 2030, según Goldman Sachs. Esta escasez de suministro está impulsando a muchas empresas tecnológicas a explorar formas alternativas de alimentar sus centros de datos, creando oportunidades significativas para inversores en tecnologías energéticas innovadoras.
Docenas de startups están desarrollando tecnologías que abordan el problema energético, desde nuevas tecnologías de conversión de energía hasta software que puede gestionar el flujo de electrones, posicionando al sector energético como un campo de inversión crucial para el futuro de la IA.
Fuente: TechCrunch

