El interés que comparten los consumidores por tu marca, los hace conformar una comunidad alrededor de un propósito y un interés comunes, y la oportunidad aparece por la sinergia creativa que se genera en ella.

La comunidad de una marca es el grupo de consumidores que han cambiado la moneda de la fidelidad, por el interés que comparten con los valores y servicios de esta compañía.

El estudio que ilustra cuáles son las marcas que han sabido construir una comunidad de gran valor fue conducido por Morning Consult y reveló a las compañías que fueron reconocidas por tener un impacto positivo en el consumidor.

Una comunidad de marca es necesaria, porque ayuda a administrar los esfuerzos que se llevan dentro de estas compañías, para lograr una personalidad con la que los consumidores se sientan identificados, motivándolos a dar un valor agregado a estas empresas, con recomendaciones a otros consumidores, manteniendo su consumo por sobre la competencia y defendiéndola.

 

Las marcas de hoy deben de hacer comunidad

La necesidad de las marcas por crear comunidades ha orientado el pensamiento estratégico de Ganem en esa dirección, buscando que las marcas obtengan resultados a través de establecer un diálogo que motive el interés del consumidor con la marca y refuerce el sentido en cada uno de los servicios y productos con que se proponen.

“Las marcas están integradas a la vida cotidiana de las personas y la sociedad. Es por eso que deben contribuir positivamente a ella. Creemos que para que una marca pueda crear valor, debe defender algo, unir a las personas alrededor de un motivo o causa. A partir de ahí hemos visto que aumenta la preferencia y por ende las ventas”, explica Rodrigo De León, CSO de Ganem.

El compromiso es el principal valor detrás de una compañía, cuando esta se determina a mejorar la comunidad que la sigue y una vez que se decide su construcción, comienza la valoración de cada uno de los recursos mediante los cuales se relacionan con los consumidores, como pueden ser los seguidores en redes sociales, las personas que llaman al servicio de atención al cliente o quienes se presentan en un punto de venta a realizar una compra por primera vez o a convencerse de que la marca es la opción indicada.

 

Conformar una comunidad de marca

Una comunidad tiene su fortaleza en los embajadores de marca que ayudan a que las firmas se mantengan relevantes, pues son la mejor prueba del reconocimiento y prestigio con el que convencen de integrarse.

No solo se trata de líderes de opinión, influencers, artistas, entidades de gobierno o autoridades locales, explica De León. Ellos son los rostros con los que se asocia a una marca, sin embargo, es la “gente normal que comparte su experiencia e interacción con la marca en redes sociales”, la que termina por dar el sentido de comunidad a las marcas.

3 claves para construir una comunidad de marca

Tres elementos para crear una comunidad de marca, según Rodrigo De León:

  1. Motivo

Tener un motivo más grande que simplemente vender.

  1. Experiencia

Ofrecer una experiencia o empoderar a las audiencias a sumarse a un movimiento, contribuir a una causa, a la cultura o simplemente vivir algo fuera de lo común.

  1. Aliados clave

Hacerse presente por medio de aliados clave y miembros de la sociedad.

Los embajadores de marca son aquellas personas que promueven y representan los productos o servicios de una empresa con el objetivo de destacar frente a su competencia, sensibilizar la toma de decisiones del consumidor, aumentar las ventas y elevar el reconocimiento de la marca dentro del mercado.

Hasta hace un par de años este concepto se consideraba exclusivo del exterior, es decir, que las marcas buscaban personas, medios de comunicación o figuras públicas que hablaran de los beneficios de cierto producto o servicio. Sin embargo, con la llegada de la era digital y el posicionamiento de los dispositivos móviles, las empresas han cambiado su enfoque por los embajadores de marca y están direccionado su atención hacia la parte interna con la finalidad de que los colaboradores sean quienes proyecten la reputación de la empresa.

Tener empleados que funjan como embajadores de marca, significa tener un equipo de personas felices, productivas y motivadas que desprenden diversas acciones cognitivas y funcionales como proyección profesional, optimización laboral, autopercepción positiva y visión de cultura organizacional, además de compromiso con el desarrollo y crecimiento de la compañía.

Bajo este esquema y tomando como punto de referencia la Cuarta Revolución Industrial, el ámbito laboral atraviesa por una importante transformación donde las empresas tradicionales están cambiando su modelo de negocios, método de trabajo y canales de comunicación (interna y externa). En este sentido, las agencias digitales son un referente de dicho cambio y de la importancia que tienen los colaboradores como imagen de las marcas.

Sobre esta línea, Héctor Salinas, director general de Sistemas Integrales, comentó que la filosofía de la agencia se basa en la integración y desarrollo total de todos los integrantes, pues han incorporado apoyo para brindar herramientas de aprendizaje constante con cursos, diplomados y apoyos académicos que tiene como consecuencia la innovación y la creación de valores agregados a sus clientes. También, destacó que SI trabaja bajo la premisa de brindar las mejores herramientas de trabajo para impulsar y motivar el desarrollo de todos y cada uno de los colaboradores.

Hoy en día, una empresa ya no construye su reputación únicamente en sus productos o servicios: la imagen que transmite también puede verse como una forma de medir su éxito.

Cada compañía tiene una historia que contar acerca de su creación, sus fundadores, su actividad, los motivos de su existencia: todo esto conforma la identidad corporativa de una compañía, y define la organización, establece las estrategias operacionales e influencia la toma de decisiones de la misma.

Es por eso que la imagen de un negocio ha de estar destinada a crear un lazo emocional con el público, y no solamente a proveer información de la compañía.

La principal función de la imagen corporativa es invocar una respuesta emocional positiva en tus potenciales clientes, de manera que un primer paso para lograrla es la creación de un buen logo.

El logo es la representación visual de todo lo que tu empresa representa. Además, realza y define la primera impresión que el público tiene de ella, te diferencia de tus competidores y establece una identidad de marca que permitirá a tu empresa no sólo ser reconocida, sino además recordada.

A tal importancia, te brindamos las siguientes recomendaciones para desarrollar la identidad visual de una marca de la mejor manera.

  1. Define con claridad y honestidad qué es lo que quieres transmitir con el logotipo. Piensa que a través de este elemento de diseño debes señalar a qué se dedica la empresa y también tienes que desarrollar la personalidad de la marca.
  2. Elimina todo elemento que no sea absolutamente necesario; un logotipo debe ser lo más sencillo posible para facilitar al público su reconocimiento.
  3. La tipografía necesita ser sencilla para que cualquiera pueda reconocerla.
  4. La identidad visual deberá verse bien en blanco y negro, así como cualquier otro color al que se adapte.
  5. Es importante asegurarse de que el logotipo sea reconocible al ser invertido.
  6. No utilices colores neón o brillantes, son apuestas que parecieran ser modernas, pero no lo son, pasar de moda.
  7. No utilices más de dos tipografías. Las audiencias no quieren saber cuántos tipos de tipografías existen, sino qué es lo que vendes y cómo se llama tu negocio.
  8. Asegúrate que el logo sea atractivo para más de tres individuos, no sólo tiene que gustar al propietario de la empresa, sino a todo el mundo.
  9. El diseño debe ser fácil de describir por una persona o sencillo se dibujar para cualquier persona.
  10. Toma en cuenta los diferentes lugares y maneras en el que el logo se verá presentado.
  11. El logo debe tener una conexión con lo que está representando.
  12. Haz uso de líneas duras para negocios duros y líneas suaves para negocios suaves.
  13. Utiliza la técnica del ensayo y error. Hay que hay que hacer muchas pruebas de diseño antes obtener el resultado ideal.