Una demanda antimonopolio contra Apple ha avanzado significativamente después de que el juez federal Jeffrey White certificara una demanda colectiva que permite a bancos y cooperativas de crédito de Estados Unidos unirse para demandar juntos a la empresa. El caso, presentado desde 2022, sostiene que Apple genera hasta mil millones de dólares anuales en comisiones al impedir que competidores utilicen el chip NFC del iPhone para crear carteras digitales que compitan con Apple Pay.
Cada vez que un usuario realiza un pago con una tarjeta vinculada a Apple Pay, el banco emisor debe pagar a Apple una comisión de 0.15% en transacciones de crédito y medio centavo en débito. Los demandantes señalan a Android como ejemplo de un sistema más abierto que permite múltiples carteras digitales sin cobrar comisiones a los bancos por los pagos sin contacto, argumentando que si Apple se viera obligada a abrir el iPhone a otras carteras, no podría mantener estas tarifas.
Aunque Apple ha implementado cambios parciales desde iOS 18.1, permitiendo que desarrolladores ofrezcan pagos NFC dentro de sus aplicaciones en varios países, el caso continúa su curso legal. Los abogados buscan que Apple devuelva las comisiones cobradas históricamente y ponga fin a estas políticas restrictivas, mientras la compañía enfrenta uno de los desafíos legales más importantes en su ecosistema de pagos móviles.













